Citricos, la esencia del Guadalhorce

Os recomendamos este documental que narra la tradición citricultura del valle del Guadalhorce, Málaga.
Guión y Dirección: José L. Matoso.
Música Original: Francisco del Río.

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¡Las naranjas son la monda!

(Reproducimos a continuación este artículo que escribimos para la página de La Buena Vida )

Cartel_Citrico cascaraDesde la antigüedad los cítricos se han conocido por sus cualidades medicinales. Una gran parte de esas propiedades curativas o preventivas están en la cáscara que desaprovechamos.

A los frutos de los cítricos se les llama científicamente hespérides o hespéridos, en referencia al jardín de las Hespérides donde se encontraban las milagrosas manzanas de oro – asociadas tradicionalmente a las naranjas- que conferían nada menos que la inmortalidad. Estos conocimientos transmitidos por la mitología, son comprobados científicamente en la actualidad, rescatando el alto valor de los cítricos y sus propiedades curativas.

La hespiridina es la mezcla de bioflavonoides típica en los cítricos y se concentra en mayor parte en la piel de la naranja así como también ácidos orgánicos o aceites esenciales. Estas sustancias tienen efecto revitalizante, tónico digestivo, anti cancerígeno, protector de estómago, anti inflamatorio y anti alérgico entre otras.

Esta piel, formada por dos capas, conserva el interior del fruto y evita durante meses que éste se pudra o que el agua de su interior se evapore. Esta es la razón por la que acumulan gran cantidad de antioxidantes y sustancias que reparan el colágeno, los componentes activos que nos benefician.

En la actualidad sólo nos comemos el interior del fruto y descartamos su cáscara. Son los tratamientos industriales –a base de pesticidas, fungicidas, insecticidas y parafinas- los que han hecho que nos olvidemos que esta parte es aprovechable tanto en la cocina como en usos estéticos y en la medicina tradicional, ya que acumulan residuos de todos estos componentes químicos nocivos para la salud.

En India la mezcla con agua del polvo de la cáscara de naranja deshidrata al sol es empleado en la cosmética, mientras que en el sudeste de China, lo procesan manualmente de diferentes maneras, y los más “cotizados”, son aquellos que más tiempo pasan en proceso de deshidratación, incluso de años. Lo emplean en infusiones, como condimento en la cocina o en repostería y lo recetan como tratamientos para la salud.

Nuestras naranjas provienen de la Finca Ecológica el Cerrajón en el Valle del Guadalhorce, Málaga, de una plantación familiar en cultivo orgánico de cítricos y con huerta de temporada. Nuestras naranjas te las puedes comer enteras desde el interior hasta el exterior. Y por qué no animarte a conservarlas para tenerlas a mano cuando las necesites.

Naranjas y mandarinas en cultivo ecológico

Naranjo Navelino
El Cerrajón es una finca familiar donde cultivamos cítricos en ecológico con certificación oficial desde marzo de 2012. Los árboles los plantamos hace casi 30 años, reconvirtiendo el secano de higueras, almendros y cereal en regadío mediante un sistema de goteo muy eficiente que utiliza agua de pozos propios proveniente de la Sierra de Los Espartales.
El plantío está ubicado en Alhaurín el Grande, en el Valle del Guadalhorce, una zona de especial interés ecológico que está camino de ser Parque Natural Agrícola. En este enlace se ven algunas fotos de nuestra casa.

Producimos para venta naranjas navelinas, navelates y Valencialate, así como mandarinas clementinas, clemenules y clemenvilles. Esta diversidad de especies nos permite tener fruta desde octubre hasta abril sin necesidad de cámara frigoríficas, las naranjas se llevan desde el árbol al consumidor sin cámaras ni refrigeración innecesaria.
A parte de estas variedades “comerciales” tenemos otras autóctonas y en peligro de extinción, en total 15 especies diferentes. Cítricos como el limón dulce, el limón real, la mandarina castellana o la naranja de oro  son endémicas del Valle del Guadalhorce.
Nuestra intención es conseguir la mayor agrodiversidad de estas variedades que están desapareciendo, para eso estamos buscando por las huertas de la comarca arboles antiguos de variedades como la lima dulce o la naranja de sangre, de las que apenas quedarán unos ejemplares, para injertar y reconvertir algunas plantas adultas.